El amor no mata,
el amor da impulso.
Impulso para cometer locuras,
para hacer lo que nunca creíste que harías.
Pone todo patas arriba,
y nunca vuelves de ese mundo siendo el mismo.
Uno no puede arrepentirse
de amar sin límites y con algo de locura,
de haber sido vulnerable,
de dar todo lo posible y que duela.
Noches con el latir pisando fuerte
y almohada húmeda.
Reproductor de melodías en pausa
de un caluroso septiembre
que no consiguió calentarme en invierno.
Ni el invierno congelar un corazón,
ahora de mimbre,
que se hirió pero nunca se partió.
Porque amar no te mata.
El amor regó mis entrañas,
donde florecieron en primavera tallos ahora más fuertes
con hojas de nuevos colores
que ya no marcarán páginas.
Porque los capítulos se acaban
y puedo comenzar un nuevo libro,
sin olvidar lo ya leído,
que me impulsa a leer mi historia.
Porque el amor es impulso
y se ama de muchas formas.