Un día cualquiera de Abril:
Hoy me he despertado pensando en tí.
No creas que lo hago a menudo,
procuro pensarte lo necesario
no sea como hoy,
que me sorprendo pensando que te quiero.
Y te quise, más que a nadie
y por error, más que a mí.
Con locura y tóxicidad,
mira si te quise...
Egocéntrico que te crees tan importante,
dejarás de serlo.
Volveré a querer a otro,
de la misma forma o más que a ti, o diferente.
Quizá me sorprendo y me quiero de una vez a mí.
Y no lo digo por despecho (creciéndome la nariz)
porque nunca me arrepentiré de tí (o quizá si).
No me puedo negar lo valiente que fuí,
tan solo por conseguir esa droga que era tu atención
y la agonía de la incertidumbre que me dabas.
Como el alcohol barato,
una triste resaca.
Y aunque algunas de estas líneas de abril no volverán a salir de mi boca,
te aseguro que soy una experta aplastando bichos
y mataré a cualquier mariposa
que se atreva a susurrarme palabras de amor al oído que hablen de tí.
Ya doliste suficiente, y esa idiota ya no existe.
refleX
jueves, 15 de junio de 2017
miércoles, 17 de mayo de 2017
Aire: Salva Soler.
'Trabajo y esfuerzo.
Así creces, sufriendo, esperando tu valor en el grado de tu esfuerzo.
Y yo que soy muy educado, aplico lo escuchado, opositando al puesto de infeliz y fracasado.
Escuela de vasallos, me soñabais fotocopia y salí error de impresión.
Aire de globo. Siempre me quisieron globo, para volar más alto, pero siempre amarrado.
Pero soy aire, no necesito envoltorio. No necesito volar, ni llegar más alto. Mi ÉXITO es ESTAR.
Ser parte de todo sin necesidad de ser nada. Que me améis y que os ame, simplemente por ser nadie,
simplemente por ser AIRE.'
Unas frases del artista Salva Soler que me han arañado el alma poniendo voz a lo que siento. Harta de exigencias, de sentirme culpable por ser libre. Culpable por no cumplir las enseñanzas aprendidas hasta ahora. Me he cansado de ser educada. Elijo ser rebelde y no cumplir con la norma.
Digo basta. Voy a ser aire.
PD: Porque estoy harta que me digan que el éxito viene del trabajo duro y el esfuerzo. No creo que sea así. Las mejores cosas vienen de aquello que tienes ganas de hacer, y cuando tienes ganas, no es esfuerzo. El éxito viene de las ganas, de la creatividad. El esfuerzo es imposición, obligación y ésta anula lo creativo. Vamos a llamar a las cosas por su nombre.
El éxito son las ganas.
Así creces, sufriendo, esperando tu valor en el grado de tu esfuerzo.
Y yo que soy muy educado, aplico lo escuchado, opositando al puesto de infeliz y fracasado.
Escuela de vasallos, me soñabais fotocopia y salí error de impresión.
Aire de globo. Siempre me quisieron globo, para volar más alto, pero siempre amarrado.
Pero soy aire, no necesito envoltorio. No necesito volar, ni llegar más alto. Mi ÉXITO es ESTAR.
Ser parte de todo sin necesidad de ser nada. Que me améis y que os ame, simplemente por ser nadie,
simplemente por ser AIRE.'
Unas frases del artista Salva Soler que me han arañado el alma poniendo voz a lo que siento. Harta de exigencias, de sentirme culpable por ser libre. Culpable por no cumplir las enseñanzas aprendidas hasta ahora. Me he cansado de ser educada. Elijo ser rebelde y no cumplir con la norma.
Digo basta. Voy a ser aire.
PD: Porque estoy harta que me digan que el éxito viene del trabajo duro y el esfuerzo. No creo que sea así. Las mejores cosas vienen de aquello que tienes ganas de hacer, y cuando tienes ganas, no es esfuerzo. El éxito viene de las ganas, de la creatividad. El esfuerzo es imposición, obligación y ésta anula lo creativo. Vamos a llamar a las cosas por su nombre.
El éxito son las ganas.
sábado, 29 de abril de 2017
Impulso
El amor no mata,
el amor da impulso.
Impulso para cometer locuras,
para hacer lo que nunca creíste que harías.
Pone todo patas arriba,
y nunca vuelves de ese mundo siendo el mismo.
Uno no puede arrepentirse
de amar sin límites y con algo de locura,
de haber sido vulnerable,
de dar todo lo posible y que duela.
Noches con el latir pisando fuerte
y almohada húmeda.
Reproductor de melodías en pausa
de un caluroso septiembre
que no consiguió calentarme en invierno.
Ni el invierno congelar un corazón,
ahora de mimbre,
que se hirió pero nunca se partió.
Porque amar no te mata.
El amor regó mis entrañas,
donde florecieron en primavera tallos ahora más fuertes
con hojas de nuevos colores
que ya no marcarán páginas.
Porque los capítulos se acaban
y puedo comenzar un nuevo libro,
sin olvidar lo ya leído,
que me impulsa a leer mi historia.
Porque el amor es impulso
y se ama de muchas formas.
el amor da impulso.
Impulso para cometer locuras,
para hacer lo que nunca creíste que harías.
Pone todo patas arriba,
y nunca vuelves de ese mundo siendo el mismo.
Uno no puede arrepentirse
de amar sin límites y con algo de locura,
de haber sido vulnerable,
de dar todo lo posible y que duela.
Noches con el latir pisando fuerte
y almohada húmeda.
Reproductor de melodías en pausa
de un caluroso septiembre
que no consiguió calentarme en invierno.
Ni el invierno congelar un corazón,
ahora de mimbre,
que se hirió pero nunca se partió.
Porque amar no te mata.
El amor regó mis entrañas,
donde florecieron en primavera tallos ahora más fuertes
con hojas de nuevos colores
que ya no marcarán páginas.
Porque los capítulos se acaban
y puedo comenzar un nuevo libro,
sin olvidar lo ya leído,
que me impulsa a leer mi historia.
Porque el amor es impulso
y se ama de muchas formas.
viernes, 18 de noviembre de 2016
Laura: ¿Tiene un minuto para escuchar nuestra oferta?
Me acaba de llamar una chica a mi teléfono.
Era otra
operadora queriendo que cambiara de compañía telefónica. Nada más saber esto,
he colgado el teléfono sin pensarlo demasiado.
Pero justo al colgar, he recordado que la chica se llamaba
Laura. Y sonaba algo cansada. Seguramente no haya tenido un buen día, o está
deseando que termine su jornada laboral.
¿Y si en vez de colgarle, hubiera
seguido al teléfono? Ella no podría haberme vendido nada pero no puedo evitar
pensar que quizá podría haber intentado animarle el día. Tener una breve
conversación con ella, y que no solo sacara un no como respuesta, o el
silencio, que es lo que le dado yo.
A veces se me olvida que bien podría ser yo la chica que
atiende al teléfono y que no tiene que ser agradable que te traten así.
Creo que podría haber echo sonreir a Laura. Sí tenia un minuto.
martes, 15 de noviembre de 2016
Es noviembre y yo sigo en septiembre...
Ya he tirado la toalla de olvidarte rápidamente. No va a ser
así.
Cuando me despedí de ti, dolía muchísimo y tuve que aguantar
fuertemente las lágrimas para no llorar delante de mis compañeros de viaje.
Pero me dolía, y ni siquiera entendía bien que estaba pasando. Ni me imaginaba
que eso era amor.
Todo había ido tan bien hasta ese momento que no me pare a
pensar que pudiera haberme enamorado. Y aun dándome cuenta aquí en Roma de mis
sentimientos, seguía sin entender la magnitud de esa palabra. Reconozco que aún
me cuesta entender el amor.
Día a día te echo de menos, quiero verte y oír tu voz de
nuevo. Te quiero tanto que me conformo con una charla, ni siquiera pido besos
ni hacer el amor. No entiendo cómo puede afectarme tanto no tenerte cerca e incluso
a veces me pregunto si es obsesión. Pero para serte sincera, ni siquiera es que
busque pensarte, surges en las cosas más estúpidas de mis días. En esas cosas
que creo que te harían gracia, o esas emociones que me encantaría compartir
contigo, para volver a ver cómo me miras cuando me emociono con la luz.
No puedo evitar preguntarme si te sigues acordando de mí de
la misma forma, si paseas por el parque imaginándome como en septiembre, si me
ves en tu casa caminando desnuda y jugando con tu gata. Si tú también sigues
esperando. Esperándome.
Porque sé que me has querido, pero nunca me dijiste si te
enamoraste de mí. Sé que fue muy poco tiempo para saberlo, pero yo ahora lo sé.
A veces me duele pensar que lo que has sentido por mí no ha superado a lo que
sentiste en el pasado…
Y ya reflexionando sobre el amor. Llega un punto que no
entiendo cómo puede durar este sentimiento, como puede una persona seguir
enamorada aun sin tener contacto, solo alimentando el amor de recuerdos. ¿Hasta
qué punto estás enamorado entonces de la otra persona? Y es curioso porque
cuando vuelves a verlo, te sigues sintiendo igual, sigues amando a esa persona.
Me fascina el poder de esa emoción. Como es capaz de perdurar en la distancia y
el tiempo, y seguir como si nada. Y sobre todo, que a pesar del dolor, de la agonía
que genera a veces, sigue mereciendo la pena para la persona enamorada.
Porque así me siento yo. Aunque sufra, aunque me duela, mi corazón
no puede rendirse. Sigue esperando, hasta que te vuelva a ver. Llega un punto
que te da igual sufrir, resulta enfermizo, pero a la vez es tan bonito… Lo peor
es que ni siquiera estas seguro de si esa relación merece la pena, si merece
tanto esperar, aun así no puedes evitar querer intentarlo. Porque en el fondo
sabes, que si sale mal al menos podrás tener un motivo para pasar página.
Lo más curioso es que antes de conocerte, el amor para mí
era algo ajeno y me resultaban repulsivas esas cursilerías que estoy
escribiendo aquí. Qué remedio, así lo siento. Y pensar que en septiembre estaba
convencida de que te habría olvidado este mes de noviembre…
domingo, 13 de noviembre de 2016
¿Puedo hacer una pregunta?
-¿Papá, la vida siempre es así?
-¿Así como cielo?
-Pues… levantarte siempre temprano, ir al cole, fin de
semana… ¿Siempre será igual Papi?
-Supongo que sí cariño, es lo que hay que hacer para vivir.
-…pues que aburrido.
Esta conversación la tuve con mi padre a mis seis años.
Siempre he sido una persona complicada. Mi mente siempre ha
sido un ovillo enredado y cada vez que intentaba tirar de uno de esos hilos
para ver de su color o forma, el nudo de hacía más grande, haciéndome muy difícil
entender mis pensamientos. Con el tiempo, he aprendido a peinar el ovillo, a
sacar los hilos uno a uno, y ordenarlos en mi mente. De esta forma estoy alejándome
de la chica insegura que no lograba comprender la complejidad de sus propios
pensamientos y me doy cuenta de que cada vez soy más capaz de percibir el mundo
de una forma más clara, compleja pero entendible a mi manera.
Porque siempre me he preguntado cuestiones muy difíciles de
responder, ya que la respuesta depende del entendimiento de cada uno, de la
forma en que cada persona tiene de ver el mundo. El problema es que no encontraba
la mía.
Siempre me ha gustado hacer preguntas, ya desde niña le
preguntaba a mi padre cualquier tipo de duda que se me ocurriera, a pesar de
que muchas veces sabía la respuesta. Supongo que adquirí la capacidad de buscar
respuestas en otros en vez de en mí. Y cuando ya crecida me preguntaba, ¿qué es
la vida? ¿Y el amor? ¿Cuál es mi sentido de vivir? Esperaba que otros
respondieran por mí, que me ayudaran a entender, a deshacer los nudos.
Qué curioso que a mis 23 años me dé cuenta de que la única que
puede responder a esas preguntas soy yo misma. Las experiencias que estoy
pasando, el amor, el sufrimiento y la felicidad, me enseñan cada día un poco
más de mí. Ahora me estoy empezando a conocer, mi ego y yo estamos empezando a
ser amigas. Y es preciosa la amistad. Por primera vez siento que soy esa mejor amiga,
ese amor, esa compañía que habla conmigo, que me ayuda a entenderme y a saber
lo que quiero para mi vida. Que donde yo vaya, seré feliz, aunque sufra, aunque
me sienta sola, aunque añore a mis seres queridos, a la larga estaré bien,
porque me tengo a mí y yo lucharé por lo que necesito para ser feliz.
Y me volveré a perder en mi ovillo, a enredarme en mis
pensamientos. Volveré a sentirme insegura, a tener miedo y sufriré, pero ahí estaré
yo, toda para mí.
El tiempo me sigue hablando de lo nuestro.
Cuando estás enamorado en la distancia, llega un punto en
que ya ni siquiera sabes de qué. Cuando sabes el quien, y apenas hablas con ese
quien, y ni siquiera lo ves, ¿Cómo es posible seguir enamorado?
Lo recuerdas con las cosas más estúpidas, te preguntas al
acostar que te reacción hubiera tenido al contarle tu día y te levantas
pensando como seria si fuera con él. A veces me parece absurdo. Pero no
desaparece.
Quizá el amor es como una plantita que sobrevive a pesar de
las borrascas, por ese pequeño y ridículo rayo de sol que es los meses que
quedan para volver a verlo. Lo malo es que se riega con las lágrimas que causan
no estar con él. ¿Qué sentido tiene amar cuando ni siquiera sabes si podréis estar juntos aunque viváis en la misma cuidad? Tiene menos sentido aún si pienso en que apenas pase cuatro días junto a ti.
Y ni siquiera es que no pueda ser feliz sin él. Porque estoy
bien donde estoy. Hasta para mi sorpresa creo que conseguiría estar bien en
cualquier parte. Pero no puedo evitar sentirme incompleta, recordando que con
él no me hacía falta pensar más allá que en ese instante, en el que me sentía realmente
realizada, como nunca me había sentido.
Y ya sé que aunque consiga estar con él, no será perfecto. Habrá
discusiones, dudas y miedos. Pero son pequeñeces, porque las virtudes que
esconde me parecen infinitas. Y me encantaría descubrirlas todas, hasta el
polvo que esconde bajo la alfombra.
Salgo de fiesta, río y bebo. Y me fuerzo en encontrar una cara y otras palabras, que me hagan olvidarme por unos instantes de que la cara y la voz que oigo siempre es la tuya. Porque le quiero a él, y por difícil que me parezca, creo
que a mi corazón le importa una mierda la distancia y el tiempo. El solo desea
crear una dimensión alternativa donde la distancia se convierta en aquí y el
tiempo sea hoy, y ambos formen un JUNTOS.
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